jueves, 24 de septiembre de 2009

16. COMO HABLAR CON DIOS

Buenas Nuevas de Jesús, con amor
Guía de estudio nº 15

Cómo hablar con Dios

“Siento como si estuviera al teléfono, pero no hubiera nadie al otro lado de la línea.”

“Es como si mis oraciones no atravesaran la propia barrera de mi pensamiento.”

“¿De qué sirve que ore, puesto que Dios conoce de sobra mis necesidades?”

“He probado a orar, y no he obtenido respuesta. No ha funcionado.”

Las anteriores son unas pocas de las variadas quejas que muchos formulan a propósito de la oración. Pero muchos otros hacen comentarios como los que siguen:

“Sé que Dios oye mis oraciones, y confío plenamente en que él responde.”

“El Señor jamás me ha abandonado.”

“Cuando le he pedido en sinceridad y devoción, el Señor siempre me ha respondido.”

“De no ser por la oración, hoy no estaría vivo.”

Conocemos el caso de una joven que se sentía sin esperanza ni consuelo, cuando alguien le sugirió que se aferrara al Señor, y pronunciara de corazón la sencilla oración que él enseñó. En menos de 24 horas había dado con un curso bíblico que encendió en ella una fe viviente que cambió su vida, llenándola de significado, y proporcionándole paz y alegría interiores. Hoy es feliz, y está convencida de la eficacia de la oración sincera y humilde. Como infinidad de fenómenos y leyes en la naturaleza, no es posible comprender su modo de acción, pero FUNCIONA. Es una realidad, y se pueden apreciar sus efectos.

No concluyas que la oración es ineficaz, antes de haber seguido las instrucciones contenidas en la Biblia. Aprender a conversar con Dios y a reconocer sus respuestas, es la habilidad más importante de cuantas puedas adquirir. ¡No hay mejor medicina! Si aprendes a orar, nunca caerás en la desesperación, nunca sucumbirás a la angustia, ni a ningún otro pozo sin fondo.

Conoce a Dios

1. Lee Hebreos 11:6, y responde a estas preguntas:

(1) Para acudir a Dios, ¿qué es imprescindible que creas?
RESPUESTA: “Es necesario que el que se acerca a Dios crea que ___ ________...”

(2) Además de creer que Dios existe, ¿qué has de creer sobre su carácter?
RESPUESTA:
“...y que ____________ a los que ___ ________.”

Nota: Nunca llamarías a un número de teléfono, a menos que esperes encontrar alguien con quien comunicarte. Si crees que Dios existe, y que recompensa a aquellos que lo buscan, estás en disposición de hablar con él y de saber que él te escucha.

2. ¿Cuán deseoso está nuestro Padre celestial de darnos lo que necesitamos? Mateo 7:9-11
RESPUESTA:
“Si vosotros, siendo malos, sabéis dar _______ ______ a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará _______ ______ a los que ___ ______?”

3. ¿Cómo puedes saber si Dios va a oírte? Juan 9:31
RESPUESTA: “Dios no oye a los pecadores, pero si alguno es __________ ___ _____ y hace ___ __________, a ese oye.”

Nota: Si Dios no oyera nunca a los pecadores, no tendríamos esperanza, pues pecadores lo somos todos. Pero él oye a quien lo busca sinceramente para obtener perdón. “Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 13:10). Aquel hombre que oró diciendo: “Dios, se propicio a mí, pecador” fue oído y perdonado (Lucas 18:13 y 14).

¡Jamás te alejes del Señor porque sientas que eres un pecador! No importa lo pecador que te sientas, ve a él tal como estás. No esperes a limpiarte primero. No puedes limpiarte. Cae sobre tus rodillas y dile: “Dios, sé propicio a mí, pecador. Vengo a ti porque tú me has invitado a hacerlo, porque tú eres mi Salvador.”

4. ¿Hay un lugar ideal para orar? Mateo 6:6
RESPUESTA: “Cuando ores, entra en ___ ______, cierra ___ ______ y ora a tu Padre...”

Nota: Jesús se retiró a menudo a los bosques y montañas para orar (Lucas 6:12; Marcos 1:35). Quería estar a solas con su Padre, a fin de que ningún oído curioso oyera su conversación. Para muchos de nosotros hoy, es difícil tener al alcance un lugar retirado como ese, sin embargo solemos poder encontrar algún “cuarto” del que podamos cerrar “la puerta” en procura de unos momentos de tranquila comunión con Dios. Si deseas esos momentos, ¡los encontrarás!

5. Lee Mateo 6:7 y 8, y marca cuál de las dos afirmaciones te parece la correcta:
( ) La oración es abrir el corazón a Dios como a un amigo, como a un Padre amante, en palabras sencillas y espontáneas.

( ) La única oración que puede agradar a Dios es aquella que es elevada en absoluta corrección formal, que repita fórmulas y expresiones que sólo los expertos son capaces de articular.

6. Necesitamos comprender una promesa que hizo Jesús. Lee Juan 15:4-7 y rellena los espacios:

(1) CONDICIÓN:
“Permaneced en mí, y yo en vosotros”, significa: “Mis __________ permanecen en vosotros” (compara el versículo 4 con el 7).

(2) RESULTADO: “Pedid _____ lo que queráis, y ___ _____ ______.”

7. ¿Significa que podemos pedir cualquier cosa que egoístamente codiciemos? Juan 14:14
RESPUESTA:
“Si algo pedís ___ ___ ______, yo lo haré.”

Nota: Supón que eres funcionario de una gran compañía. Se te hace el encargo de ir al banco para retirar 500,000 dólares para pagar el salario a los empleados. Rellenas la petición en nombre de la compañía que representas, y el banco te transfiere sin vacilación la cantidad, porque sabe cuál es el legítimo destino de ese pago. Si hubieras pedido ese dinero bajo tu propio nombre, no habrías obtenido nada. Así, orar “en nombre de Jesús”, no es ninguna fórmula mágica, sino que es pedir algo para emplearlo en su obra de salvar el mundo.

8. ¿Cuál es el secreto de la oración eficaz? Isaías 58:6-9
RESPUESTA:
“Que compartas tu pan con el hambriento, que a los pobres errantes albergues en casa, que cuando veas al desnudo lo cubras y que no te escondas de tu hermano... Entonces ___________, y ___ _____ Jehová; __________, y _____ él: ‘¡Heme aquí!’...”

Principios sencillos que todos pueden aprender

9. ¿Conoces la oración del Señor? Mateo 6:9-13

(1) ¿A quién ha de dirigirse la oración?
RESPUESTA:
____________________.

(2) ¿Qué viene primero, nuestra petición de cosas que necesitamos, o nuestra petición de que el Señor reciba su recompensa?
RESPUESTA:
“Venga ___ ______. Hágase tu __________, como en el cielo...”

(3) ¿Crees que la expresión “nuestro pan cotidiano” incluye otras necesidades, tales como el vestido y la habitación?
RESPUESTA:
______.

(4) ¿Quién puede limitar la forma en que Dios perdona nuestras deudas?
RESPUESTA:
“Como también __________ ___________ a nuestros deudores.”

(5) ¿En nombre de quién oramos? Juan 15:16
RESPUESTA:
“Para que todo lo que pidáis al Padre ___ ___ _______, él os lo de.”

Nota: “El Señor Jesús decía: ‘Pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros; porque el Padre mismo os ama.’ ‘Yo os elegí a vosotros... para que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo de.’ (Juan 16:26 y 27; 15:16). Orar en el nombre del Señor Jesús es más que hacer simplemente mención de su nombre al principio y al fin de la oración. Es orar con el espíritu y los sentimientos de él, creyendo en sus promesas, confiando en su gracia y haciendo sus obras.” (El Camino a Cristo, p. 101)

10. En ocasiones, Dios está dispuesto a darnos algo, mientras que nosotros no estamos dispuestos a recibirlo. ¿Qué condiciones contiene la promesa de que “cualquier cosa que pidamos la recibiremos de él”? 1 Juan 3:21, 22 y 23

(1) “__________ sus mandamientos y ________ ___ ______ que son agradables dela-nte de él.”

(2) “que creamos en ___ _______ ___ su Hijo.”

(3) “y nos _______ unos a otros como nos lo ha mandado.”

¿Podemos malograr nuestras oraciones?

11. Si rehusamos pertinaz y despectivamente obedecer al Señor, ¿qué sucederá con nuestras oraciones? Proverbios 28:9

RESPUESTA:
“El que aparta su oído para no oír la Ley, hasta su oración es _____________.”

12. ¿Por qué, en algunas ocasiones, nuestras oraciones son respondidas negativamente? 1 Juan 5:14 y 15
RESPUESTA: “Esta es la __________ que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa __________ __ ___ voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pedimos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Nota: David declaró por inspiración, que Dios “no quitará el bien a los que andan en integridad.” (Sal. 84:11). Ningún padre que sea sabio y ame a su hijito le dará un cuchillo afilado para que juegue con él, por la sola razón de que este se lo pidió. Nunca olvides que, por más años que cumplas y experiencia que adquieras, serás siempre como un niño en lo referente a comprender qué será lo mejor para ti en el futuro.

“Cuando no recibimos precisamente y al instante las cosas que pedimos, debemos seguir creyendo que el Señor oye y que contestará nuestras oraciones. Somos tan cortos de vista y propensos a errar, que algunas veces pedimos cosas que no serían una bendición para nosotros, y nuestro Padre celestial contesta con amor nuestras oraciones dándonos aquello que es para nuestro más alto bien, aquello que nosotros mismos desearíamos si, alumbrados de celestial saber, pudiéramos ver todas las cosas como realmente son.” (El Camino a Cristo, p. 96).

13. ¿Qué tipos de oración elevó Jesús? Hebreos 5:7 y 8; Mateo 27:45 y 46
RESPUESTA:
“...ofreció ruegos y súplicas ____ _____ _______ y __________ al que lo podía librar de la muerte...”; “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has _____________?”

Nota: En la cruz, Jesús se sintió desamparado de su Padre. En aquella hora tenebrosa, apuró la copa de nuestro sufrimiento humano hasta su máxima expresión.

“Entre las terribles tinieblas, aparentemente abandonado de Dios, Cristo había apurado las últimas heces de la copa de la desgracia humana. En esas terribles horas había confiado en la evidencia que antes recibiera de que era aceptado de su Padre. Conocía el carácter de su Padre; comprendía su justicia, su misericordia y su gran amor. Por la fe, confió en Aquel a quien había sido siempre su placer obedecer. Y mientras, sumiso, se confiaba a Dios, desapareció la sensación de haber perdido el favor de su Padre. Por la fe, Cristo venció.” (El Deseado de todas las gentes, p. 704).

“Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” 1 Pedro 5:7
“Cuando Jesús estuvo sobre la tierra, enseñó a sus discípulos a orar. Les enseñó a presentar a Dios sus necesidades diarias y a confiarle toda su solicitud. Y la seguridad que les dio de que sus oraciones serían oídas nos es dada también a nosotros.” (El Camino a Cristo, p. 93)

“Presentad a Dios vuestras necesidades, gozos, tristezas, cuidados y temores. No podéis agobiarlo ni cansarlo. El que tiene contados los cabellos de vuestra cabeza, no es indiferente a las necesidades de sus hijos. ‘Porque el Señor es muy misericordioso y compasivo’ (Santiago 5:11). Su amoroso corazón se conmueve por nuestras tristezas y aún por nuestra presentación de ellas. Llevadle todo lo que confunda vuestra mente. Ninguna cosa es demasiado grande para que él no la pueda soportar; él sostiene los mundos y gobierna todos los asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeña que él no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan oscuro que él no pueda leer, ni perplejidad tan grande que él no pueda desenredar. Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltar el alma, ningún gozo alegrar, ninguna oración sincera escaparse de los labios, sin que el Padre celestial esté al tanto de ello, sin que tome en ello un interés inmediato. Él "sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas" (Salmo 147:3). Las relaciones entre Dios y cada una de las almas son tan claras y plenas como si no hubiese otra alma por la cual hubiera dado a su Hijo amado...

No hay tiempo o lugar en que sea impropio orar a Dios. No hay nada que pueda impedirnos elevar nuestro corazón en ferviente oración. En medio de las multitudes y del afán de nuestros negocios, podemos ofrecer a Dios nuestras peticiones e implorar la divina dirección, como lo hizo Nehemías cuando hizo la petición delante del rey Artajerjes. En donde quiera que estemos podemos estar en comunión con él. Debemos tener abierta continuamente la puerta del corazón, e invitar siempre a Jesús a venir y morar en el alma como huésped celestial.” (El Camino a Cristo, p. 99-101)

“Orad sin cesar” 1 Tesalonicenses 5:17

“Orar sin cesar es mantener una unión continua del alma con Dios, de modo que la vida de Dios fluya a la nuestra, y de nuestra vida la pureza y la santidad refluyan a Dios” (El Camino a Cristo, p. 98)

“...no se haga mi voluntad, sino la tuya” Lucas 22:42

En toda petición, recuerda: “...no se haga mi voluntad, sino la tuya, Señor”. Él sabe que eso no implica incredulidad, sino al contrario, una perfecta confianza en que él sabe y desea para nosotros aquello que es mejor. Podemos creer, podemos orar y esperar pacientemente en Aquel que es nuestro Salvador.

“Dios dio a los hombres el poder de elegir; a ellos les toca ejercitarlo. No podéis cambiar vuestro corazón, ni dar por vosotros mismos los afectos a Dios; pero podéis escoger servirle. Podéis darle vuestra voluntad, para que él obre en vosotros tanto el querer como el hacer, según su voluntad” (El Camino a Cristo, p. 47 y 48

Estudio anterior: 14. El sello de Dios.

Siguiente estudio: 16: La verdad sobre la muerte.

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